Reflexiones de la primera clase sobre gobernanza y mega‑constelaciones
Una mirada inicial a cómo startups, mega‑constelaciones y nuevas dinámicas tecnológicas están tensionando el marco jurídico internacional del espacio. Reflexiones basadas en la primera clase del programa Capacity Development of Space Technology Utilization for SDGs.
José Francisco Román Solano
7/28/20261 min read
La primera clase del programa Capacity Development of Space Technology Utilization for SDGs comenzó con una idea clara: el espacio exterior ya no es el mismo espacio que imaginaban los tratados internacionales hace más de medio siglo. Y esa constatación, tan simple como contundente, abre una serie de preguntas que marcarán el debate de los próximos años.
Los tratados fundamentales —el Tratado del Espacio Exterior de 1967, el Convenio de Responsabilidad de 1972, el Convenio de Registro de 1975— fueron diseñados para un mundo donde los Estados eran los únicos actores relevantes y donde cada país lanzaba uno o dos satélites al año. Hoy, ese escenario quedó atrás.
La presentación de la Prof. Aoki lo deja claro: el sistema jurídico espacial descansa cada vez más en soft law, en directrices y códigos de conducta que buscan sostener la sostenibilidad del entorno orbital. Pero mientras COPUOS avanza por consenso, la industria privada avanza por innovación.
Startups y operadores comerciales despliegan mega‑constelaciones de miles de nanosatélites, ocupan segmentos orbitales completos y operan en zonas grises donde las normas internacionales apenas alcanzan. Entre 2019 y 2024, solo Starlink lanzó más de 7,500 satélites. Ningún tratado imaginó algo así.
Este desbalance entre normas y realidad tecnológica genera tensiones profundas:
¿Cómo se gestiona el tráfico espacial cuando miles de satélites comparten las mismas órbitas?
¿Puede la sostenibilidad depender de directrices voluntarias?
¿Qué responsabilidad tiene un Estado cuando una empresa privada controla más satélites que su agencia espacial?
¿Quién decide cómo se maneja el debris, las reentradas y los riesgos de colisión?
En clase también se mtra cómo Japón ha respondido a este nuevo escenario con legislación nacional robusta: el Space Activities Act, el Remote Sensing Data Act y el Space Resources Act. Estas leyes traducen el soft law internacional en obligaciones concretas, un paso necesario para cualquier país que quiera operar de manera segura y responsable en el espacio.
Pero incluso con estos avances, la pregunta central permanece abierta: